Con la llegada de Di Estefano comenzo la primera etapa de gloria.
Los blancos consiguieron una hazaña que con el paso del tiempo sería
histórica ya que no ha sido capaz de igualarse hasta el momento. Las
cinco Copas de Europa consecutivas se mantienen como la mejor actuación
lograda nunca por un equipo en la historia de la competición. Además, en
consecuencia del último título, el club obtuvo el privilegio de
disputar una nueva competición internacional recientemente instaurada
por la FIFA: la Copa Intercontinental. Éste trofeo fue disputado en adelante por el campeón de Europa y el campeón de Sudamérica (ganador de la Copa Campeones de América,
homóloga de la Copa de Europa) para dilucidar quién era el mejor equipo
del mundo. El Real Madrid salió vencedor tras derrotar al Club Atlético Peñarol por un global de 5-1, corroborando así su condición de mejor equipo del mundo.
«El Madrid de Di Stéfano» subió así al club a lo más alto del
panorama futbolístico internacional, logrando un gran reconocimiento por
parte de medios, aficionados y equipos rivales. Durante este periodo, el equipo levantó nada menos que diecinueve títulos en poco más de diez años, mientras que sus futbolistas fueron internacionalmente reconocidos con el nuevo trofeo creado por el diario francés L'Équipe del Balón de Oro,
premio al mejor futbolista del mundo según un jurado de expertos, y en
donde los blancos coparon el podio del trofeo durante los primeros años.
No hay comentarios:
Publicar un comentario